lunes, 7 de noviembre de 2011

LA IMPORTANCIA DE LAS PEQUEÑAS BATALLAS (BATALLA 1)



LA IMPORTANCIA DE LAS PEQUEÑAS BATALLAS 

Martes tarde (Entrenamiento 1 de la Semana) - Primera Batalla 


Saludos cordiales, estiramientos iniciales, juego de calentamiento... primeras impresiones sobre el equipo... vuelven a ser puntuales, bien. La disciplina es parte del éxito de un equipo. 

Llega la explicación del entrenamiento. Toca resistencia. Primeras caras. Se muestra cierta apatía, Mal. El trabajo físico es vital en el Balonmano. Aunque se intente hacer atractiva, la resistencia  siempre acaba siendo un contenido ciertamente tedioso en niveles amateur. No pasa nada, entendemos la sensación de las deportistas. 

Sin embargo el plan de partido nos obliga a estar preparas lo mejor posible en todos los aspectos. (Técnico-táctico, mental, físico, colectivo e individual)

No hablamos del partido anterior, no hemos tenido demasiada suerte. Hemos preparado el informe - resumen donde explicamos nuestras impresiones y orientamos en el trabajo individual y en predisposición colectiva. Al fin y al cabo, en este deporte, el éxito (además de la calidad de las jugadoras) consiste en llegar a acuerdos continuos relacionados directamente con la motivación de las jugadoras, su predisposición, su implicación y las de los entrenadores. 

Creemos importante dar por escrito estas percepciones, muchas veces, las letras nos ayudan a reflexionar mucho mejor que los grandes discursos batallescos. Cada vez mas, entendemos nuestra tarea como analistas facilitadores de soluciones. Cada vez menos, dueños de un mando telederigido. 

Finaliza la resistencia, llueve. Caras de cansancio (no tiene porque ser físico). Esperamos que lleguen todas. No ha sido demasiado tiempo, pero cuando llueve, si  además hace frío,  influye en exceso en la predisposición positiva de la tarea. Sin esa predisposición, todo se complica. 

Entramos a la pista. Estamos más relajadas. Balones, porteras. Calentamiento. Cada día nos viene a la cabeza que debemos cambiar ese calentamiento. No es nada dinámico. Pero tantos años haciendo lo mismo nos acomoda. Peligro. Primer síntoma de acomodamiento. No de las jugadoras, sino de los entrenadores. Mal.    

Nos gusta ver su esfuerzo. Deportistas que dejan sus trabajo, sus estudios.. por venir a entrenar, sin esperar nada a cambio. Merecen todo. Se lo debemos. Debemos exigirnos más. Podemos hacerlo. Bien. Aparece el compromiso. Nos reafirmamos.

Juegos motrices de toma de decisiones. Ejercicios con variables. Debes pensar rápido, sino pierdes. Como en un partido. O eres más rápida que la contraria o pierdes. Es así. Una máxima monumental. Indiscutible.  Muévete, piensa, decide, avanza, juega con el resto. Las necesitas. Te necesitan.

Pierdes el balón. Las variables te obligan a defender rápido. Debes hacerlo lo más lejos posible de tu zona de control. Si te pillan la espalda pagas. Tu decides.

La mayoría de las veces, el éxito se define en ser capaz de recuperarte lo más rápido posible. Antes que las contrarias. Planteas la primera batalla. Adaptas el juego a lo que tendremos en el partido. Pases, movimiento, dinamismo, colaboración, toma de decisiones, buena ejecución. Abre el campo. Anchura, profundidad. Palabras vacías de contenido. Ayudamos con los gestos. Metáforas. Simplificamos el mensaje.  Todas por el centro es un suicidio. Ligera referencia al partido anterior. Lo entienden (O eso parece). Bien.

Se las nota cansadas. Demasiados fallos en la decisión. Horribles ejecuciones. De repente aparecen destellos de calidad. Joder que buena es esa. Da gusto verla. No se lo dices. Error. Debemos decir lo positivo. Ayudar en lo negativo. Nos centramos demasiado en la bronca. Mal. Fatal.

Ejercicios de lanzamientos. Esperamos que se desahoguen. Queremos que ensayen. Que se relajen. Ejercicios donde superar a la defensa es fácil. Obligar a meter gol. Meter presión a la hora de lanzar. Nos estamos dando cuenta de que en momentos importantes fallamos demasiado. Eso se debe entrenar. Si no lo hemos adelantado, mal por nuestra parte. Pero son mayores. Han jugado muchos partidos. Deben saber adaptarse. Lo conseguirán. Confiamos en ellas. Bien. Aparece la confianza. Bien. Por alguna extraña razón, desde el primer día confíanos ciegamente en ellas. Son nuestro equipo. Somos de su equipo. Somos afortunados. Deberíamos agradecérselo continuamente. De alguna manera, con nuestra implicación lo hacemos. Aunque a veces, eso no sea suficiente. Debemos mejorar. Lo haremos.

Acaba el entrenamiento. ¿Qué tal? Nos preguntamos entre nosotros. No se, tío. No las he visto muy puestas. Las miramos. Están destrozadas. Lo han dado todo. O casi todo. Eso nos debería de valer. Pero no nos vale. Siempre queremos más. Siempre buscamos mas. Nunca tenemos suficiente. Nunca es bastante.  Mal. O bien. No lo sabemos. Queda camino hasta el fin de semana. Sigamos andando. Somos analistas facilitadores de situaciones. No lo olvidemos. No lo hacemos.

Primera batalla planteada al contrario sin que lo sepa. Y ni siquiera sabemos si la hemos ganado.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias
    Estimulante e inspirador

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  2. Quizás no sea el artículo más técnico pero desde luego a mí me ha llegado...ESKERRIK ASKO!!

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